Nov 02 2017

Más de 8.500 armas destruidas, se convertirán en acero para futuros proyectos eólicos.

En la planta de Colina se procedió a fundir a mil 600 grados celsius el armamento dado de baja por las Fuerzas Armadas y de Orden, y los requisados en procedimientos judiciales. Por primera vez, se incluyó material bélico de la Armada.

VER TODAS LAS IMAGENES

Con la presencia del ministro del Interior subrogante, Mahmud Aleuy, fueron fundidas 8.597 armas en la planta Colina de Gerdau Aza, donde se incluyó por primera vez material correspondiente a la Armada de Chile, el que se encontraba en condición no operacional o con vida útil cumplida.

En la oportunidad, se firmó también un acuerdo entre la Dirección General de Movilización Nacional y Gerdau Aza para futuras actividades de destrucción de material de guerra en desuso de las ramas de las fuerzas armadas y policías de chile, y aquellas que sean obtenidas en comisos de los tribunales de justicia.

El 55,8% de las armas destruidas por la Comisión de Material de Guerra de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, corresponden a aquellas comisadas por los Tribunales de Justicia, debido a procesos judiciales finalizados; mientras que el 44,2% a armas entregadas de manera voluntaria por la ciudadanía.

En la actividad se expusieron diferentes tipos de armas de fuego, en especial 26 armas hechizas. Todos estos elementos fueron inutilizados en presencia de los asistentes, con el objeto de conocer el proceso completo que realiza la Comisión de Material de Guerra, tanto en el resguardo como en la inutilización de las armas, actividades que anteceden la destrucción y fundición definitiva de estos elementos.

El evento contó con la presencia del ministro de Interior subrogante, Mahmud Aleuy, la ministra de Defensa subrogante, Paulina Vodanovic, el subsecretario de Prevención del Delito, Óscar Carrasco, el Fiscal Regional Metropolitano Sur, Raúl Guzmán, el director de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), general de Brigada Carlos Ricotti, además de representantes de las Fuerzas Armadas y autoridades fiscalizadoras de Carabineros de Chile, entre otros.

Para el gerente general de Gerdau Aza, Vinicius Crescencio, esta actividad constituye una gran satisfacción para la empresa, pues es una manera de contribuir a la paz social. “No sólo tenemos este compromiso con la comunidad y con el medio ambiente, sino también con la Dirección General de Movilización Nacional con la que hemos colaborado con esta actividad hace más de una década. Nuestra empresa fabrica productos de acero a partir del reciclaje de chatarra ferrosa con un sistema de gestión ambiental riguroso que garantiza el seguimiento del proceso productivo”.

Además, agregó que “estas armas se convertirán en acero para la concreción de nuevos proyectos que traerán progreso al país. Se trata de los futuros parques eólicos Aurora ubicado en la región de Los Lagos, y Sarco ubicado en la región de Atacama. Entre ambos tendrán casi 100 aerogeneradores para abastecer de energía a más de 450 mil hogares. Sin duda un tremendo aporte al cuidado de los recursos”.

El proceso de destrucción consistió en que las armas ya inhabilitadas fueron puestas a los pies de un gigantesco electroimán que las alzó en vilo y procedió a descargarlas en sucesivas operaciones, en una cesta de acero desde donde fueron posteriormente dispuestas en el horno, que alcanzó temperaturas de hasta 1.600 grados Celsius.

Posterior a los procesos de fusión, refinación y solidificación, el acero va pasando por distintas fases hasta que se convierte en barras de acero para la construcción, ajustándose a las exigencias que contemplan las normas chilenas para estos productos de acero de alta calidad.

Gerdau Aza recicla cada año en Chile medio millón de toneladas de chatarra de fierro, lo que equivale a llenar cuatro veces el Estadio Nacional. De no existir plantas recicladoras, esta chatarra iría a parar a vertederos o rellenos sanitarios, generando alta contaminación en los suelos del país.

El reciclaje y el compromiso de la empresa con la sustentabilidad y el medio ambiente ha permitido la creación de numerosas micro, pequeñas y medianas empresas especializadas en la recolección de desechos ferrosos y que contribuyen a reducir la huella de carbono.